Caso
El parte sale cerrado desde la furgoneta.
Antes llegaban por correo, y alguien los pasaba a limpio al día siguiente.

El problema
En un servicio técnico el trabajo acaba cuando el técnico sale de casa del cliente, pero el parte no. Llegaba por correo, en el formato de cada uno, y alguien tenía que pasarlo a limpio y meterlo en el sistema. La avería estaba resuelta; el papeleo empezaba entonces.
Qué montamos
El parte se cierra en la propia visita, desde la furgoneta. El técnico abre la orden del día en el terminal, hace su trabajo y lo cierra allí mismo, con lo que ha cambiado y lo que ha visto. La ruta del día y las órdenes van en el mismo sitio.
Cómo quedó
El parte deja de ser una tarea de después. Sale hecho de la visita, y la oficina no lo vuelve a tocar.